No había reseñado nunca a J Cole puesto que no me llamaba la
atención su cercanía al estilo encabezado por Drake, pero estando enterado de
que había acertado sus letras en cuanto a tópicos personales, reflexivos,
políticos y de competencia no pude contenerme para escuchar este disco. Cole
trae la crema en esta gran producción, y es un tipo que no está escatimando con
ponerse en la palestra del rap gringo. Tenemos de preaviso que haya lanzado su
anterior trabajo -Born Sinner- el mismo día que Yeezus de Kanye West.